El placer de la vida se encuentra en hacer lo que las personas te dicen que no puedes realizar
Nada es más perfecto que mi ALMA entre tus SOLES
viernes, 9 de diciembre de 2011
Stop
No entiendo..alguien que amas tanto, que dice amarte tanto, cómo puede lastimarte? Hacerte sentir la peorr de las mierdas, y ni siquiera importarle. Sabrá el dolor que causan sus crueles palabras? No se, a veces quiero creer que no. No puedo concebir tal maldad de un ser humano, sabiendo que ese alguien que daría todo por vos, llora todos los días.. Precisamente en este instante.
domingo, 27 de noviembre de 2011
Was
Un alma de a dos. Eso es lo qe eramos. Dos personas en un sólo tiempo, un único espacio. Qizás no perduró. Todos los días intentando convencerme, sonriendo ante el mundo. Para qé? Solo lloro. Es la verdad. Soy tan débil, qe sólo lloro.
domingo, 20 de noviembre de 2011
BRONCA.
BRONCA BRONCA BRONCA BRONCA BRONCA BRONCA BRONCA BRONCA BRONCA -
Es un círculo vicioso, y como tal, me destruye. Me aniquila por dentro. Me llena de ira, negatividad, rabia, desconsuelo. Me genera tristeza. Vivo en la tristeza. Y me encierra en esta soledad que no me permite escapar.
Maldigo el día en que te conocí. Esa hora, esa noche, esos sueños. Esa mentira que me enseñaste a vivir. Esa máscara que usaste ante mi. Esos errores que cometí, de los cuales aprendí. Esa manera de usar todo en mi contra. El único ser que me hace despreciarme día a día. Con sus palabras, deja su ponzoña en mi. Un poco más cada día...soy más vulnerable, más dependiente, más patética.
Cuidarme de cada paso que doy, tratando de no pisar en falso, eso no es vivir. Quiero ser aquella que se jactaba de fuerte, valiente, independiente y frontal. A la que simples palabras no derribaban su mundo. Pero ella se perdió hace tiempo..
Soy ignorada. Soy menospreciada. No soy querida. Nadie me acompaña. Y aún así, sigo eligiendo el mismo camino...
Quizás sea parte de mi instinto autodestructivo.
Y lloro un poco más.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Aquel Corazón
Yo soy quien te quiere, quien mas te ha querido
Quien dio 80 vueltas al mundo contigo...
Yo soy tu otra parte, tu medio latido
Tu cuarto creciente, tu nido de amor.
... Si tu no me quieres, alla tu contigo
Si no me has querido, peor para vos
Yo sigo queriendo donde nos quisimos
Donde dibujamos aquel corazon...
Dibujamos aquel corazón, un verano en el río
Dibujamos aquel corazón, con tu nombre y el mío
En invierno quisimos volver
Y aprendi que la tiza no escribe en el frío..
Dibujamos aquel corazón
Y el invierno ha dejado un borrón...
Es absurdo querer subrayar lo que borra el olvido
De momento..... No voy a gastarme la vida contigo....
Me quedo el reinado de tus sentimientos
Asi te lo digo... Asi te lo cuento....
El medio...el principio y el fin de tus cuentos.
Se escribe con tinta de mi corazón.
... Si tu no me quieres, alla tu contigo..
Si vas a olvidarme peor para vos....
Saber que quererse no obliga al suicidio
No impide que acabes muriendo de amor
Dibujamos aquel corazón, un verano en el río
Dibujamos aquel corazón, con tu nombre y el mío
En invierno quisimos volver
Y aprendi que la tiza no escribe en el frío..
Dibujamos aquel corazón
Y el invierno ha dejado un borrón...
Es absurdo querer subrayar lo que borra el olvido
De momento..... No voy a gastarme la vida contigo...
lunes, 31 de octubre de 2011
No soy para este mundo.
Será un error decir qe las estrellas están en mi contra? Anoche tuve un sueño qe no debía ser..cosas del pasado qe se arrastran al presente..Y nada más. Qizás todo lo qe me pase tenga su motivo..Todo lo qe viví dejó una enseñanza,.marcas, huellas imborrables qe me transformaron en lo qe soy. Un ser débil, egoísta, dependiente. No se, no soy nada..no tengo nada cuando no tengo su amor. Y por eso mismo nunca voy a ser algo., alguien. Si todo lo qe intento no me sale..veo el triunfo del resto y en mi sólo fracasos. Una acumulación de trofeos de lucha, ninguno con victorias. últimamente las cosas van de mal en peor..o cuando parece qe la suerte está de mi lado, todo vuelve a salir mal. Realmente es mi culpa porqe siempre hice las cosas mal..pero intento hacerlas bien-. Y lo hago pero igual el resultado es malo..No sirvo para este mundo. Debo ser un error de la naturaleza al qe todo está en su contra. Porqe no me interesa más nada, nada.
viernes, 23 de septiembre de 2011
Goodbye my lover. my friend
" Es cierto que vivimos un amor hermoso, pero no pudo ser".
No pudo ser. Fue, y es imposible seguir.
Mi cuerpo sigue luchando, mis lágrimas caen ante la tristeza de esta pérdida. Tuve otras despedidas, no fue mi único desamor. Pero si mi único amor.
Duele en el alma la desesperanza de creer que no volverá tu aroma a mis sentidos. El pesimismo de entender que otros labios besarán tu boca, que dirá te amo a otra persona que no seré yo. Estoy vacía. Y esta vez sin tu compañía.
Lloro por mi imperfección.
No haber notado lo que tenía hasta la instancia en la que no tengo nada. Jugué con fuego más de una vez sintiéndome omnipotente hacia esta amor. Desafié los límites de la paciencia humana.
Me comporté como Dios, creyendo manipular cada una de tus acciones, asegurándome de que el fin lo ponía yo, cuando se me placía en tiempo y lugar.
La vida me demuestra cada uno de mis errores. El dolor y la soledad de no tocar tus manos, no sentir tu cuerpo, no oir tu voz. La maldita realidad que hoy me rodea y el derrumbe de una parte de mi vida, la más importante. Mi mayor compañía. La única que sostuvo mi mano en cualquier estación. Aquella que no permitía que me caiga y me ayudaba a levantarme. Mi mejor mentor..el consejero que siempre estaba ahí para retarme o escucharme. El único ser en este mundo que conoce todo de mi. A quien lastimé más de una vez. Y aún así seguía caminando a mi lado, en terreno oscuro, muchas veces peligroso.
No escuche sus gritos de auxilio. No quise oír ni ver que el final se acercaba. Fue más práctico postularme como su sostén, su vida, su futuro y nada más..
Y tantas palabras me matan día a día. Porque ya no sirven, no alcanzan, no solucionan la situación.
Si volviera el tiempo atrás cambiaría tantas actitudes que me hicieron perderlo...Pero es algo que los humanos no controlamos. Y lo único que me queda es esperar..quizás el tiempo le haga notar que mi amor está por sobre el bien y el mal. Que las personas nos damos cuenta de lo que tenemos cuando lo perdemos..
Quisiera que ese día llegará..y me deje darle mi amor, hacerlo feliz y ser la mejor persona que pueda tener a su lado. Caminar juntos de la mano y crecer.
Hasta entonces, adiós mi amor. Fuiste el único. Fuiste el único para mi.
sábado, 27 de agosto de 2011
Vivir la vida y ser feliz no es intentar morir en el intento
“Tu vida llegó a su fin”. Aún recuerdo esas palabras flotando en mi inconsciente, deseando que fueran mentira, o algún tipo de broma sin sentido. Estaba equivocada, o más en lo correcto que nunca. Mis actos tenían consecuencias y era hora de pagar por ellos. Si mi deseo hasta ese día se rodeaba de la perfección irreal de las modelos de fashion tv, bastaba una demostración de la capacidad que tiene el ser humano para obstruir sus metas: capaz de deshacer y cambiar todo lo que mi persona necesitaba. O creía necesitar.
El día d. Llegué a ese lugar parecido a una Institución, cuando su nombre indicaba más bien que era una asociación de lucha. Dos términos que no encontré allí. Miedo, desconfianza e incertidumbre. Sentimientos de desconcierto y abandono. Personas sin nombre ni rostro. Representantes de una idea colectiva, no de un sentimiento individual. No encontraba mi espacio en ese sitio. Simplemente no era para mí. No lo necesitaba. Y tenía que demostrarlo.
Mi plan se ponía en marcha. Fingir por unas semanas ser igual que el resto. Actuar como los demás. Sin saltearme espacios, etapas. Relajar mi cuerpo y mi mente. Eso funcionaría dejando atrás la idea de mi ser débil y necesitado de ayuda profesional. Mientras tanto, mi contador de calorías mental no paraba de alarmarme. Y una voz en mi interior me pedía que pare.
Buscar culpables era mi tarea favorita de ese entonces. Y el primer premio me pertenecía. Me culpaba por no haber sido lo suficientemente astuta, cautelosa, sagaz. Mis mentiras eran verdades. Y la lógica de mis acciones no seguía el hilo de lógica alguna. Me justificaba sin argumentos. Me lastimaba sin dañarme. Mientras que la aceptación de lo que realmente sucedía, no en mi mente sino a mi alrededor, se hacía cada día más difícil de asimilar. El mundo que vivía el resto no era el mío. Para ellos era una lástima.
El deseo por la perfección me desvelaba día y noche. En sueños, despierta. Ahondaba en mi mente, constantemente. Cuentas, números, prejuicios, IMC. Superficialidad. Vacío. Mentiras y más mentiras. Un universo paralelo entre la verdad de la vida y la mentira de la ficción. Era mi historia, yo era su autora. Y por supuesto, su protagonista. Lo que no sabía es que el final de la novela se acercaba antes de lo previsto. Sin planearlo.
Me imaginaba en una prisión, presa de mis deseos, usando máscaras de infinitos colores y formas, una para cada ocasión. Tirando por la borda todos esos días de autocontrol que tanto me caracterizaban. Mi cable a tierra, mi sostén. Por lo que luchaba y sabía que seguía viva. Mi amiga. Mi enemiga. Quien me ayudaba a llegar a la meta, pero bajo un precio alto, mi destrucción.
De muy pocas cosas tenía certeza. Y de una estaba segura: mi obsesión no era más fuerte que mi miedo por perderlo todo. El personaje que tanto me costó construir podía derrumbarse, pero no iba a perder mi vida. Aunque, sin darme cuenta, lo estaba haciendo. Paradójicamente lo hice por años.
No fue fácil despertar. Despegar los ojos y encontrar luz en las tinieblas. Fue un largo camino que hoy vive en mi como un recuerdo. Una experiencia lamentable en mi vida que me ayudó a tocar fondo más de una vez. Hoy puedo decir con certeza que distingo entre el bien y el mal. Quizás aún no sepa elegir, pero si separarlos.
El día d. Llegué a ese lugar parecido a una Institución, cuando su nombre indicaba más bien que era una asociación de lucha. Dos términos que no encontré allí. Miedo, desconfianza e incertidumbre. Sentimientos de desconcierto y abandono. Personas sin nombre ni rostro. Representantes de una idea colectiva, no de un sentimiento individual. No encontraba mi espacio en ese sitio. Simplemente no era para mí. No lo necesitaba. Y tenía que demostrarlo.
Mi plan se ponía en marcha. Fingir por unas semanas ser igual que el resto. Actuar como los demás. Sin saltearme espacios, etapas. Relajar mi cuerpo y mi mente. Eso funcionaría dejando atrás la idea de mi ser débil y necesitado de ayuda profesional. Mientras tanto, mi contador de calorías mental no paraba de alarmarme. Y una voz en mi interior me pedía que pare.
Buscar culpables era mi tarea favorita de ese entonces. Y el primer premio me pertenecía. Me culpaba por no haber sido lo suficientemente astuta, cautelosa, sagaz. Mis mentiras eran verdades. Y la lógica de mis acciones no seguía el hilo de lógica alguna. Me justificaba sin argumentos. Me lastimaba sin dañarme. Mientras que la aceptación de lo que realmente sucedía, no en mi mente sino a mi alrededor, se hacía cada día más difícil de asimilar. El mundo que vivía el resto no era el mío. Para ellos era una lástima.
El deseo por la perfección me desvelaba día y noche. En sueños, despierta. Ahondaba en mi mente, constantemente. Cuentas, números, prejuicios, IMC. Superficialidad. Vacío. Mentiras y más mentiras. Un universo paralelo entre la verdad de la vida y la mentira de la ficción. Era mi historia, yo era su autora. Y por supuesto, su protagonista. Lo que no sabía es que el final de la novela se acercaba antes de lo previsto. Sin planearlo.
Me imaginaba en una prisión, presa de mis deseos, usando máscaras de infinitos colores y formas, una para cada ocasión. Tirando por la borda todos esos días de autocontrol que tanto me caracterizaban. Mi cable a tierra, mi sostén. Por lo que luchaba y sabía que seguía viva. Mi amiga. Mi enemiga. Quien me ayudaba a llegar a la meta, pero bajo un precio alto, mi destrucción.
De muy pocas cosas tenía certeza. Y de una estaba segura: mi obsesión no era más fuerte que mi miedo por perderlo todo. El personaje que tanto me costó construir podía derrumbarse, pero no iba a perder mi vida. Aunque, sin darme cuenta, lo estaba haciendo. Paradójicamente lo hice por años.
No fue fácil despertar. Despegar los ojos y encontrar luz en las tinieblas. Fue un largo camino que hoy vive en mi como un recuerdo. Una experiencia lamentable en mi vida que me ayudó a tocar fondo más de una vez. Hoy puedo decir con certeza que distingo entre el bien y el mal. Quizás aún no sepa elegir, pero si separarlos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)